Me hace falta el amor que das
la mirada inquieta, la paz.
Necesito de ti para vivir.
Sin medias, al entero, sin reliquias,
con lo bueno que das.
Con cada amanecer
con cada oscuridad.
Resbalando, cayendo, poniéndome de pie
retomando y perdiendo también
una y otra vez.
Sintiendo todo latir,
sin ninguna piedad
un arándano rojo, un limón
una fresa con tu sabor.
Si yo gano tú pierdes,
al perder, me ganarás.
Con esta tal necesidad,
sin fingir
sólo contigo, para vivir.
Levanto el ángel herido en el costado
con un puñal de plata fina disuelta en luz
con o sin pena, ni tristeza, ni cruz
ha nacido, ha crecido el deseo de sentir
son tus labios en los míos
para vivir.
la mirada inquieta, la paz.
Necesito de ti para vivir.
Sin medias, al entero, sin reliquias,
con lo bueno que das.
Con cada amanecer
con cada oscuridad.
Resbalando, cayendo, poniéndome de pie
retomando y perdiendo también
una y otra vez.
Sintiendo todo latir,
sin ninguna piedad
un arándano rojo, un limón
una fresa con tu sabor.
Si yo gano tú pierdes,
al perder, me ganarás.
Con esta tal necesidad,
sin fingir
sólo contigo, para vivir.
Levanto el ángel herido en el costado
con un puñal de plata fina disuelta en luz
con o sin pena, ni tristeza, ni cruz
ha nacido, ha crecido el deseo de sentir
son tus labios en los míos
para vivir.
2003




No hay comentarios:
Publicar un comentario