
Me dejaste parada, sola y perdida en la orilla
después que cruzaste el puente del olvido
negándome el derecho a la queja permitida
aún por el más cruel de los villanos o bandidos.
No querías que sufriera por tus escapadas
por la lluvia de metralla corrosiva
que lanzabas a mis tejados nuevos y engomados
por tu desmedida sed de lo lascivo.
Ahora resulta que soy yo quien paga
el perdonar vez tras vez tus transgresiones
con la deuda ilimitada que me ahoga
tragando el crédito abundante de mis emociones.
Tú sigues bailando a cualquier son
con la peor música que te toque la orquesta
y sigo guardando en mi corazón
una sinfonía de sueños y un futuro de fiesta.
Porque cruzo ese puente con felicidad
salvo mi tejado protector de tu lascivo deshonor
pago si es mi deuda tu absurda vanidad
ven, escucha mi música de sueños y de amor.
Mayo/92
después que cruzaste el puente del olvido
negándome el derecho a la queja permitida
aún por el más cruel de los villanos o bandidos.
No querías que sufriera por tus escapadas
por la lluvia de metralla corrosiva
que lanzabas a mis tejados nuevos y engomados
por tu desmedida sed de lo lascivo.
Ahora resulta que soy yo quien paga
el perdonar vez tras vez tus transgresiones
con la deuda ilimitada que me ahoga
tragando el crédito abundante de mis emociones.
Tú sigues bailando a cualquier son
con la peor música que te toque la orquesta
y sigo guardando en mi corazón
una sinfonía de sueños y un futuro de fiesta.
Porque cruzo ese puente con felicidad
salvo mi tejado protector de tu lascivo deshonor
pago si es mi deuda tu absurda vanidad
ven, escucha mi música de sueños y de amor.
Mayo/92




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